Hace unos días, recibí un correo electrónico de un amigo con una nota bastante interesante del periódico La Nación (Ver nota completa) la cual hablaba sobre la estrategia que utilizan algunos restaurantes de poner sus precios sin los respectivos impuestos y los derechos que tenemos como consumidores.Leer esta nota me hizo reflexionar en cuan conformistas somos los costarricenses y cuan domesticados estamos que nosotros mismos toleramos y hasta validamos que nuestros derechos sean violentados.
En algo tan simple como el salir a comer a un restaurante y elegir lo que nos vamos a comer, preferimos "evitar el ridiculo" antes de hacer valer nuestros derechos como ciudadanos y como consumidores. Preferimos quedarnos callados y pagar los impuestos aún cuando es el local comercial quien está ignorando la ley y eliminando información básica para la toma de decisiones al momento de hacer nuestra elección. Parece algo simple, pero el cambio empieza a darse a través de las pequeñas cosas.
Si deseamos ver nuestra sociedad cambiando hacia una sociedad desarrollada, debemos asumir nuestra responsabilidad y ser consumidores responsables. Si lo hacemos así, incluso ayudaremos a que los establecimientos comerciales evolucionen a una filosofía de servicio de primer mundo.
Leer artículo Periódico La Nación:

4 comentarios:
Me parece muy importante este tema.
Yo estoy de acuerdo en denunciar este tipo de irregularidades, y no por pagar menos sino para hacer valer mi derecho como consumidora. No es justo que crea que voy a pagar un precio y al final pague otro. Y no tengo por qué estar calculando precios finales. Desde ahora voy a procurar ejercer ese derecho y llamar al 800 266 7866 cuando visite algún sitio donde el menú diga "no incluye impuestos" o donde solamente se indique el porcentaje que hay que adicionar al precio disponible.
Es gracioso que la cultura tica es así como lo indica el artículo, nos da verguenza muchas veces.
Recientemente compré algo de comer en X comercio y me cobraron 305 colones, al ver la factura ví que realmente eran 302 colones, y lo redondearon para arriba. Yo no hice nada al respecto y al rato me dió chicha por quedarme callado.
Eso es algo que nosotros los ticos tenemos que cambiar, y no es por pagar menos como dice baba arriba, sino por el derecho en sí.
Es indispensable hacer valer nuestros derechos como consumidores, es sumamente válido lo que se indica en el artículo. Muchas veces no hacemos nada por defendernos en un negocio comercial. ¿Cuántos de nosotros hemos ido al supermercado y no hemos cobrado los ¢2 o ¢3 de un vuelto? Casi siempre lo redondean hacia arriba. Pongamos de nuestra parte...no es posible que nos dejemos engañar, si contamos 100 clientes por esos ¢2 o ¢3 ¿Cuánto dinero se ganan esas empresas?.
Pienso que es muy útil que los consumidores se actualicen. Los comercios se pueden aprovechar del desconocimiento de sus clientes y a estos se pueden equivocar al calcular sus impuestos y llegar a pagar por ejemplo más de lo que era y beneficia al restaurante.
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